Aquí no vienes solo a dormir. La Balma da nombre a esta casa por lo que es: un abrigo natural de roca que lleva siglos protegiendo a quienes buscan silencio y recogimiento. Bajo esa misma cueva conviven hoy diez habitaciones en piedra y madera, un restaurante con producto de la zona y el santuario que ha traído hasta Zorita del Maestrazgo a generaciones de peregrinos. Desconecta de verdad, sin salir de la montaña.
Diez habitaciones excavadas bajo la misma roca que da cobijo al santuario. Muros de piedra vista, vigas de madera maciza y vistas al valle del Maestrazgo: cada una conserva el carácter del lugar, sin nada de más.
No es una habitación de hotel al uso. Es dormir dentro de la montaña, con todas las comodidades que necesitas y ninguna de las que sobran.
Comer aquí no es un trámite entre ruta y ruta. Carnes a la parrilla y producto de proximidad —de ganaderías y huertas del Maestrazgo— con un menú que cambia según lo que dé la tierra en cada temporada.
Nuestro restaurante es el alma de la Hospedería. Aquí la cocina es honesta, respetuosa con el producto y sin pretensiones: comida de la buena, de la que hace que quieras volver a probarla.
Bajo la misma cueva que alberga las habitaciones, se abre la ermita que da nombre a esta casa: un santuario excavado en la roca que lleva siglos recibiendo peregrinos. Piedra centenaria, retablos antiguos y un silencio que no se encuentra en cualquier sitio.
Organizamos visitas guiadas para huéspedes, con horarios pensados para no chocar con las comidas ni con las rutas.
Reservando la web oficial tienes el mejor precio garantizado, un descuento automático a partir de la 2ª noche y la posibilidad de combinar tu estancia con el paquete de alojamiento + comida o cena en nuestro restaurante.
Añade toda una experiencia a tu visita al santuario.